Salud vs. Rendimiento

¡Hola a todos!

Hace tiempo que tengo ganas de escribir un post de este tema, mucha gente piensa que salud y rendimiento deportivo van de la mano, y desde mi punto de vista eso es tan solo una cara de la moneda. Alcanzar la cima del éxito como en cualquier ámbito, conlleva asumir una serie de requisitos. En el deporte de competición o en ciertas profesiones, a nivel incluso amateur,  el nivel de exigencia es tan alto, que para conseguir y mantener en el tiempo ese estado físico tan concreto se utilizan protocolos (por no hablar de sustancias ilegales) que carecen de rigor científico, creando un pésimo ejemplo ante la sociedad, donde se da a entender que la estética es el factor que debe prevalecer por encima de los demás, dejando la salud de lado.

Hace dos días en Instagram y Facebook, Sylvester Stallone comentaba esta foto.

Stallone nos cuenta la realidad que esconde tras esa imagen, necesitaba hacer el pino para aumentar el flujo sanguíneo sobre el tren superior, debido a la dieta extrema que utilizó para tener el aspecto lucía en Rocky III, atención a la dieta:

¡25 tazas de café con miel, atún en agua y pequeñas porciones de galletas de avena!

Nuestro héroe apenas se sostenía en pie de los mareos que padecía (de ahí la foto y su postura), ¿dónde ubicamos este procedimiento en salud o en rendimiento? ¡prácticamente en ninguno de los dos!

 

Consideraciones importantes 

I-Tu cuerpo no está diseñado para lucir el canon estético que marcan los medios.

La evolución y genética del ser humano, del homo sapiens sapiens considerado hombre moderno tiene una antigüedad de 130.000 años aproximadamente, esta evolución no fue concebida para permanecer largos periodos de tiempo en un porcentaje de grasa bajo. El cuerpo está diseñado para sobrevivir y adaptarse al medio, y por ello precisa no perder esa reserva vital de una forma rápida y sencilla.

En juego entran distintos procesos metabólicos que veréis en el gráfico creado por   Sergio Espinar y Antoni Damianou, donde se observa como inequívocamente nuestra genética tiende a proteger su almacén de energía, llegando al mismo punto del estancamiento o lo que es peor, el temido efecto rebote.

 

 

Es muy  difícil someter al cuerpo a un estrés prolongado y no esperar que ocurran alguno de estos dos factores. Mi recomendación es:

  1. Si eres un atleta, enfócate en mejorar tu rendimiento sin perjuicios de tu salud, si tienes que elegir entre composición corporal o marca, querer bajar un 2-3% de grasa tal vez no sea lo más adecuado para tu deporte.
  2. Si eres un usuario de actividades deportivas recreativas, gimnasio etc., conoce tus necesidades reales en función de tu edad-estilo de vida- implicación/resultados que quieras tener, establece una serie de objetivos asequibles que generen adherencia al plan, no entres en el círculo vicioso de las recomendaciones que carecen de evidencias científicas que no te hablen de forma clara de los pros y contras de esa dieta “maravillosa” que te asegura x kilos al mes, o 2-3 tallas menos.

II. Efectos negativos cuando se prolonga en exceso un porcentaje de grasa bajo.

  • Descenso del sistema inmunológico y capacidad de trabajo anaeróbico (fuerza-relativa).
  • Aumento de la sensación de fatiga y frío.
  • Desequilibrios en la relación sodio-potasio dando lugar a calambres.
  • Posibles deficiencias en vitaminas A-D-E-K.
  • Aumento de la sensación brain-frog  (falta de claridad de ideas, capacidad de reacción mental).
  • En la población femenina, probable pérdida del ciclo menstrual.
  • En el caso masculino, posible descenso de leptina y testosterona.

 

Respetar las fases de transición o como se suele llamar de “mantenimiento” son muy importantes, llegando incluso a los 20 meses para consolidar dicho estado, de lo contrario tal y como menciona el Dr. Layne Norton en el siguiente artículo:  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3943438/

While many of the metabolic adaptations to weight loss persist, a dramatic increase in energy intake results in rapid accumulation of fat mass.

Una de las adaptaciones metabólicas en una bajada de peso prolongada, un aumento drástico de calorías ingeridas, se convertirá una rápida acumulación de masa grasa.

 

Como dijo Alfred de Musset:

Un saludo,

Hasta la próxima

JC

 

 

 

 

 

 

 

Por | 2017-03-22T13:29:42+00:00 marzo 22nd, 2017|Nutrición|Sin comentarios

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