I have a dream… (Parte II)

Hola de nuevo!

En el artículo anterior mencionamos  varias preguntas (entre muchas otras)  que debemos respondernos para fomentar nuestra capacidad de  resiliencia  de un proceso de duda personal.

  • ¿Qué quiero hacer?
  • ¿Cómo lo puedo conseguir?
  • ¿Qué medios necesito para ello?
  • ¿Esos medios, están a mi alcance?
  • ¿Necesito una estrategia a corto o largo plazo?
  • ¿Qué consecuencias implica este nuevo reto?

 

Todas esas preguntas van enfocadas en la ubicación exacta de nuestro tesoro particular, nuestro MASTERPLAN, nuestra hoja de ruta/mapa del tesoro que nos llevará rumbo al éxito deseado.

 

Cómo trazar tu MASTERPLAN, elementos imprescindibles:

  • Conocerse a sí mismo.
  • Organizar tu propio equipo, escucha bien.
  • Practicar la sabiduría, el orden y la disciplina.
  • Coordinar tácticas y estrategia.
  • Poner el listón alto.
  • Aprovechar las oportunidades y moverse con rapidez.
  • Ser cuidadoso con las  decisiones, ¡efectividad!.

 

Conocerse  a sí mismo

Este concepto tiene un gran arraigo dentro de la filosofía taoista siglos IV-II a.c , procedente de China; consiste en un proceso muy profundo a nivel interno, donde uno/a debe desnudarse emocionalmente hablando y encontrar dentro de sí cual es su verdadera motivación, el origen que dará vida a todo lo demás (proyecto, idea, objetivo, propósito, lo que sea..), sin presiones ni influencias de ningún tipo ( laborales, familiares, etc.). Es un proceso exclusivo del individuo donde formará esa idea tras analizar sus propias virtudes y defectos, conociendo y analizando los recursos propios de los que dispone y de los que necesitará para emprender la acción con un mínimo de garantías, es de vital importancia centrarse en aquello que mejor sepamos hacer, nuestra principal característica o virtud y potenciarla al máximo, en las primeras etapas aún teniendo en cuenta virtudes y defectos, es preferente centrarse en maximizar los primeros que en paliar los segundos, ya que como hemos mencionado en otras ocasiones no hay tiempo y energías para todo.

 

Organiza tu propio equipo, escucha bien:

Hoy día en un mundo tan competitivo como el actual,  es muy difícil que una sola persona se pueda encargar de todo un proyecto, sin delegar lo más mínimo, y que resulte de calidad en todos sus aspectos (seguro que existen casos de negocios prósperos unipersonales, pero creo que la estadística se decanta en mayor número hacia el otro bando). Como dijo el difunto Alfredo  Di Stefano, “Ningún jugador es tan bueno, como todos juntos”. Si queremos ser eficaces y competitivos, debemos rodearnos de los mejores profesionales posibles, no importa si nuestro enfoque es individual o colectivo.  Un deportista necesita entrenadores, fisioterapeutas, psicólogos, etc, aunque luego compita sólo, como un karateka o un tenista (tiene a un equipo tras él); o como una empresa necesita responsables que se ocupen del funcionamiento de cada departamento administradores,personal de mantenimiento, abogados, informáticos, contables, etc. Cuanto mejores sean tus compañeros de viaje, mejores perspectivas tendrán tus proyectos ya que cada área tendrá el control de una persona que posee habilidades que uno/a no tiene. Y justo  es ahí donde está la importancia de saber escuchar, es muy importante tener una predisposición al diálogo y una mentalidad abierta para aceptar consejos y recomendaciones de gente con un mayor conocimiento, aunque resulten por ejemplo contrarios a la idea inicial que uno pensó que podía ser mejor, el orgullo o el ego no suelen ser  sinónimos de prosperidad ni éxito.

 

Practicar la sabiduría,el orden y la disciplina:

 

Para ilustrar este punto os contaré: “La lección de las Concubinas” del General Sun Tzú (544 a. C.-496 a.C.), quien escribió el primer libro de auto-ayuda de la historia conocido como “EL ARTE DE LA GUERRA”.

El General Sun Tzú fue contratado por un rey del reino de Wu, debido a que había leído los trece capítulos de la obra y quedó maravillado con sus famosas estrategias  militares; las cuales quería implementar en su ejército y así defenderse de los invasores.

El Rey le preguntó si podía someter a duda sus doctrinas, a lo que Sun Tzú respondió: “Señor, puede hacerlo”, el rey pregunto: ” ¿Es posible realizar un examen con mujeres?, obteniendo una respuesta afirmativa por parte del General.  Acto seguido el Rey ordena llamar a sus 180 mujeres, Sun Tzú ordenó equipar y dotar de armas a todas las concubinas  dividir a las concubinas en dos grupos, cada grupo tendría a una oficial al mando, siendo las oficiales de cada grupo las dos princesas preferidas por el Rey. En uno de los jardines exteriores de palacio comenzó la instrucción, Sun Tzú se dirigió al “ejército”:

¿Supongo que sabéis la diferencia entre delante, detrás, izquierda y derecha? Y las mujeres contestaron: “Sí”.  Entonces Sun Tzu, les dijo: “retener bien lo que voy a deciros”.

“Cuando  suenen los tambores y ordene MIRAD AL FRENTE, vosotras miraréis hacia delante. Cuando mande GIRO A LA IZQUIERDA, virar hacia vuestra izquierda, cuando mande GIRO A LA DERECHA, virar a vuestra derecha, y cuando mande MEDIA VUELTA, virar hacia atrás. prestando sólo atención a lo que está delante de vuestro pecho. Cuando el tambor suene dos veces, tendréis que volver de manera que vuestro pecho esté en la dirección donde antes estaba vuestra mano derecha”.

Tras repetir tres veces esta instrucción todas las concubinas afirmaron entender dicha práctica, Sun Tzu hizo formar de nuevo a su pequeño ejército y ordenó un toque de tambor e indicó: ¡GIRO A LA DERECHA!. Al oír la orden todas las mujeres se pusieron a reír. El general, sin perder su seriedad, les hizo saber  en estos términos: ” Si las instrucciones y la palabra de mando no están claras, si las órdenes no se entienden bien, hay que echarle la culpa al General” ; repitió la explicación de nuevo en repetidas ocasiones. Ordenó un nuevo toque de tambor, y de nuevo las mujeres se pusieron a reír aún con mas fuerza. Entonces el General volvió a parar la práctica y les dijo a su “ejército”: “Si las instrucciones y la palabra de mando no están claras, si las órdenes no se entienden bien, hay que echarle la culpa al General, pero si las instrucciones están claras y los soldados desobedecen, la falta es de los oficiales” mandando decapitar a una de las concubinas  favoritas del Rey.

El rey que desde su altar presenciaba la práctica de Sun Tzú,  al ver la inminente muerte de sus favoritas hizo saber  al General:  “Todos hemos visto la maestría del General para dirigir a sus tropas, pero es deseo del Rey que se cese el ejercicio y se abstenga de castigar a sus dos favoritas a las que amaba profundamente.  Sun Tzú escucho atentamente al Rey, y le contestó : “Habiendo recibido la comisión del soberano de hacerme cargo y dirigir a sus tropas, hay ciertas órdenes que no puedo aceptar, ellas desobedecieron y morirán”.

Apenas hubo pronunciado estas últimas palabras sacó su sable y, con la misma sangre fría que había mostrado hasta entonces, abatió la cabeza de las dos oficiales al mando. Inmediatamente puso a otras dos en su lugar, hizo ejecutar las diferentes órdenes que había convenido con su tropa, y las mujeres, como si hubieran hecho durante toda su vida el oficio de la guerra, giraron a todos en silencio, se arrodillaron y se pusieron en pie,  siempre con acierto.

Sun Tzu, dirigiendo la palabra al Rey, le dijo: “Su majestad, los soldados están perfectamente entrenados y disciplinados. Están listos para su inspección. Como soberano puede hacerles enfrentarse a toda clase de peligros e incluso pasar a través del agua y del fuego, aún así no le desobedecerán”.

Este cuento es una analogía del poder y la importancia que deben tener los tres factores fundamentales del punto, para formar un proyecto ganador es fundamental conocer perfectamente todo aquello que estamos haciendo, prever  futuros impedimentos y tener diversas estrategias ante los sucesos más probables (sabiduría).  Una vez que tenemos marcada la hoja de ruta, ésta debe tener un fundamento un proceso lógico, preciso y detallado que no sea fruto del azar, para que todas y cada una de las directrices a seguir sean perfectamente claras y concisas sin dar lugar a la duda (orden). El tercer elemento en cuestión es unificar los criterios anteriores con el rigor necesario para el buen funcionamiento colectivo, donde todos y cada uno de los distintos campos se aglutinan y buscan un beneficio mutuo, siendo UNO (disciplina). 

Emprender con las garantías necesarias, no puede ser fruto de la casualidad, puede ser que por fortuna surja un “algo” que cual descubrimiento newtoniano revolucione todo un proyecto, pero aun así deben existir unas bases previas, un conocimiento, una aplicación práctica con un sentido concreto y un sacrificio  basado en la integridad de sus componentes, que buscan un bien colectivo antes que el individual.

Coordinar tácticas y estrategias:

Todos puntos anteriores tiene su existencia cuando se redactan en un PLAN POR ESCRITO, ese documento, su Biblia personal debe tenerse al alcance de la mano para no pasar a ser el sueño de noche de verano.

En toda estructura jerárquica, la estrategia de un nivel sirve como base táctica, del siguiente así se va construyendo y centrando la acción hacia el objetivo marcado. El ejemplo sería: realizamos X acción(paso 1), en función de esos resultado, analizamos las consecuencias (táctica 1) y trazamos la estrategia nueva (paso 2) y así sucesivamente, cuanto mayor sea el nivel de coordinación entre táctica y estrategia, mayor será el porcentaje de éxito.

Poner el listón alto:

El objetivo es muy claro en este punto, para llegar lejos la meta no debe ser fácil o muy asequible, ya que la verdadera mejora no es el resultado en sí, sino el proceso de crecimiento que nos lleva a elevar nuestros recursos,ése es el verdadero premio. Cuanto mayor sea el reto, mayor será el esfuerzo por alcanzarlo es ahí donde nuestros estándares mutarán y elevarán su prestación.

Cuando se fija el blanco, el movimiento debe ser avanzar de una forma lo más solida posible, para ello será muy importante ampliar su red personal de contactos, ellos permitirán aumentar sus recursos sociales, es importante buscar elementos clave que generen empatía y rapport con esa personas, así el vínculo será mayor y se podrán establecer colaboraciones fiables que beneficien a ambos.

 

Aprovechar las oportunidades y moverse con rapidez.

 

El éxito genera éxito, es por ello que conseguir una gran primera victoria es muy importante para reforzar la auto-confianza en aquello que queremos o buscamos,  pensar en grande nos ayudará a focalizar nuestras estrategias mencionadas en el cuarto punto, un paso pequeño puede ser tan costoso en tiempo y energía como uno grande, por eso nuestro foco debe dirigirse hacia el punto mas alto (punto anterior), para ello debemos persistir en el intento, las grandes victorias conllevan grandes riesgos.

Contrariamente a lo que se piensa, el proceso más difícil es concentrar toda esa energía interna y hacer ese CLICK, que nos catapulto al próximo nivel. Y toda esta energía de aplicarse como dice el famoso dicho Zen: “AQUI y AHORA”, el timing es un elemento muy importante, el problema de no tomar acciones en un corto periodo son que se alarguen hasta tal punto que no sucedan nunca.

Mientras vayamos posponiendo o retrasando el AQUI y AHORA, mientras no avancemos con decisión será otro rival, empresa, lo que sea; quien llegue a nuestro objetivo antes que nosotros, si bien hay que analizar los resultados, este análisis no puede hacer que se retrase nuestro avance ni lo más mínimo, los ganadores toman decisiones y las siguen hasta el final, los perdedores continúan con las búsqueda de un “más”. Cuanto mayor sea el tiempo que se tome en una decisión o directriz, mayor será el daño emocional.

 

Ser cuidadoso con las  decisiones, ¡efectividad!

Este apartado concluye nuestro MasterPlan, con las siguiente reflexión: “Debemos definir muy bien nuestras prioridades, éstas son fundamentales para garantizar el éxito competitivo. Hay que embarcarse en objetivos que con casi total seguridad se vayan a conseguir, evitar confrontaciones y enemigos que nos retrasen y/o nos alejen de nuestro propósito, recordad que el tiempo y la energía son limitados”. La victoria o el éxito no consiste siempre en ser los más brillantes, sino en cometer los menores errores posibles, debemos centrarnos en controlar todo aquello que dependa de nosotros o de nuestros recursos, esto nos hará que cualquier tipo de impedimento seguramente será ajeno, por lo cual continuaremos persistiendo en nuestra causa y no nos desviaremos del plan.

Espero que aun siendo un poco largo el artículo, estos puntos os ayuden a la hora de encarar cualquier tipo de reto, muchísimo ánimo sea lo que sea aquello que queráis hacer, y como siempre digo.

A POR TODAS!!

JC

Por | 2014-11-10T16:57:33+00:00 noviembre 10th, 2014|Motivación|Comentarios desactivados en I have a dream… (Parte II)

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